El Pulso Lento pero Imparable de la Economía – Seminario 1


En este primer seminario de Historia Económica hemos aprendido cómo ha evolucionado la economía mundial desde el año 1000 hasta el presente. Para ello, analizamos datos históricos del PIB per cápita (la cantidad de riqueza que produce, de media, cada persona en una región). Esto nos permitió comparar cómo ha cambiado el nivel de vida en diferentes partes del mundo durante más de mil años.

CONCEPTOS CLAVE
Uno de los conceptos clave que hemos estudiado ha sido la Trampa Malthusiana. Esta teoría, propuesta por Thomas Malthus a finales del siglo XVIII, sostiene que durante la mayor parte de la historia, cualquier mejora en la producción o en los recursos terminaba siendo absorbida por el crecimiento de la población. Es decir, aunque se produjera más comida o bienes, también nacía más gente, y el nivel de vida no mejoraba. Por eso, durante muchos siglos, la humanidad vivió con un nivel de vida muy parecido, sin grandes cambios en el bienestar general.

ANÁLISIS DE GRÁFICOS – TASA DE CRECIMIENTO ACUMULATIVO

Los gráficos que realizamos en el seminario muestran esta situación de forma clara. Tanto “The West” (los países de Occidente) como “The Rest” (el resto del mundo) tenían niveles de PIB per cápita muy similares hasta el siglo XIX. Pero a partir de ese momento, se produce un gran cambio.

Ese cambio se debe, principalmente, a la Revolución Industrial, que comenzó en Inglaterra y se extendió por Europa y América del Norte. La introducción de nuevas tecnologías, como la máquina de vapor, permitió una producción mucho más eficiente. Además, surgieron nuevas formas de organización del trabajo y del comercio. Por primera vez, el crecimiento económico superó al crecimiento de la población, y el nivel de vida empezó a mejorar de forma real y constante.

Este punto marca el inicio de lo que los historiadores económicos llaman la Gran Divergencia. A partir del siglo XIX, Occidente empieza a crecer mucho más rápido que el resto del mundo. Mientras países como Reino Unido, Francia, Alemania o Estados Unidos se enriquecen, otras regiones como China, India, África o América Latina se quedan rezagadas. Las diferencias entre unos y otros se hacen cada vez mayores.

CONCLUSIONES Y EJEMPLOS
Durante el seminario, además de hacer gráficos, también calculamos las tasas de crecimiento del PIB per cápita usando una fórmula específica. Esto nos ayudó a ver, de forma cuantitativa, que ese crecimiento moderno es algo reciente y que no ha sido igual para todos. Por ejemplo, entre 1820 y 2001, el crecimiento acumulado de Occidente ha sido mucho mayor que el del resto del mundo.
Este análisis nos ha hecho reflexionar sobre varios temas importantes. Por un lado, hemos visto que el crecimiento económico no es algo que se dé por naturaleza, sino que depende de muchos factores: la tecnología, la educación, las instituciones, la estabilidad política, e incluso la geografía. Por otro lado, también entendemos mejor por qué hoy en día hay tanta desigualdad económica entre países. Esa desigualdad no se creó de la noche a la mañana, sino que es el resultado de siglos de historia económica muy distinta.
Un ejemplo actual de esa desigualdad es que hoy algunos países tienen un PIB per cápita de más de 50.000 dólares, mientras otros apenas superan los 1.000. Aunque en las últimas décadas algunos países como China o Corea del Sur han logrado acercarse al nivel de vida de los países desarrollados, la brecha sigue siendo grande en muchas regiones.
En resumen, este primer seminario nos ha servido como introducción para entender los grandes procesos históricos que explican la economía mundial de hoy. Hemos visto que, aunque durante siglos el mundo apenas cambió en términos económicos, en los últimos 200 años todo ha ido mucho más rápido. El crecimiento económico moderno ha mejorado la vida de millones de personas, pero también ha generado desigualdades que aún hoy siguen presentes.

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